Córdoba

Córdoba es una ciudad de Andalucía, España, capital de la provincia homónima, situada en una depresión a orillas del Guadalquivir y al pie de Sierra Morena.
Es la tercera ciudad de Andalucía tanto por tamaño como por población, sólo por detrás de Sevilla y Málaga. Hoy es una ciudad de tamaño medio, en cuyo casco antiguo aún podemos contemplar edificaciones con elementos arquitectónicos de cuando Córdoba fue la capital de la Hispania Ulterior en tiempos de la República romana, o de la provincia Bética durante el Imperio romano y del Califato de Córdoba durante la época musulmana, cuyos dirigentes gobernaron gran parte de la Península Ibérica. Según los testimonios arqueológicos, la ciudad llegó a contar con alrededor de un millón de habitantes hacia el siglo X, siendo la ciudad más grande, culta y opulenta de todo el mundo.
Las mezquitas, las bibliotecas, los baños y los zocos, abundaron en la ciudad, gestándose las bases del Renacimiento europeo. Durante la larga Edad Media europea, en "Corduba" florecieron las letras y las ciencias. La ciudad contó con multitud de fuentes, iluminación pública y alcantarillado, durante la época de mayor esplendor califal.
Su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994, aunque diez años antes, en 1984, lo había sido la Mezquita-catedral de Córdoba. Fue candidata a la capitalidad cultural europea para el año 2016. Siendo finalista para representar a España
Córdoba ha sido el lugar del nacimiento de tres grandes filósofos: el estoico romano Séneca, el musulmán Averroes y el judío Maimónides. También nacieron en Córdoba los poetas Lucano, Ibn Hazm, Juan de Mena y Luis de Góngora.

La Mezquita, Catedral de Córdoba es el monumento más importante de todo el Occidente islámico y uno de los más asombrosos del mundo. En su historia se resume la evolución completa del estilo omeya en España, además de los estilos gótico, renacentista y barroco de la construcción cristiana.
El Alcázar cordobés, fortaleza y palacio de sólidos muros, encierra en su interior gran parte de la evolución arquitectónica cordobesa. Restos romanos y visigodos conviven con los de origen árabe en este majestuoso solar, ya que fue lugar predilecto de los distintos gobernantes de la ciudad. Cuando en 1236 Córdoba es conquistada por Fernando III el Santo, el edificio, que formaba parte del antiguo Palacio Califal, estaba totalmente asolado. Alfonso X el Sabio comienza su restauración, completada durante el reinado de Alfonso XI. A lo largo de la Historia se le ha dado múltiples usos, como Sede del Santo Oficio (Inquisición), o cárcel (en la primera mitad del siglo XIX).
Medinat al-Zahara, la fastuosa y misteriosa ciudad que Abd-al Rahman III mandó construir a los pies de Sierra Morena, a ocho kilómetros de la capital, encierra, incluso en su nombre, historias legendarias. La tradición popular afirma que, autoproclamado Abd al-Rahman III califa en el 929 d.C., y tras ocho años de reinado, decidió edificar una ciudad palatina en honor a su favorita, Azahara. Sin embargo, recientes estudios aportan fuertes evidencias de la causa que impulsó al califa a fundar Medina Azahara. Una renovada imagen del recién creado Califato Independiente de Occidente, fuerte y poderoso, uno de los mayores reinos medievales de Europa, se acepta como el origen más probable de la nueva Medina. 

Antes de la cuaresma, en la segunda quincena de febrero, se celebra el Carnaval. Las chirigotas y comparsas se dan cita en las calles de Córdoba y en el Gran Teatro se celebra el concurso donde cada una de ellas expone sus mejores composiciones. Tras este certamen salen a la calle en una Cabalgata en la que todo el pueblo participa.
La Semana Santa es una fiesta conmemorativa de la Pasión de Cristo en la que el pueblo manifiesta públicamente su fe.
Antes de la Batalla de las Flores que se celebra el día 1 de mayo, en las que una cabalgata de carrozas decoradas con flores pasean por Córdoba dando la bienvenida a la primavera, se celebra el Concurso Popular de Cruces de Mayo.

Coincidiendo con el Concurso Popular de los Patios Cordobeses, se celebra también el Concurso Popular de Rejas y Balcones.
La Feria de Córdoba se celebra normalmente a finales de mayo, en conmemoración de Nuestra Señora de la Salud. En el recinto del Arenal, de fácil acceso, se dan cita caballistas, gitanas y flamencos, en las casetas que se disponen de forma ordenada y repartidas en las distintas calles del ferial. Dichas casetas son públicas, por lo que todos los visitantes tienen las puertas abiertas para entrar en aquellas que deseen, que es precisamente en lo que consiste parte de la diversión. La alegría de las sevillanas, el vino fino, las tapas, el sombrero cordobés y las peinetas la hacen rivalizar con las del resto de Andalucía. Durante su duración se celebran en el coso taurino de Los Califas numerosas corridas de toros de gran importancia en las que participan los diestros más destacados del momento.
Durante los meses de junio a octubre se suceden en la ciudad un gran número de verbenas y ferias populares en los distintos barrios de la ciudad, donde se puede disfrutar de un buen ambiente festivo, mostrando la ideosincracia de la fiesta cordobesa. Se dan cita el flamenco, el vino y las tapas, además de la belleza de la mujer cordobesa, que pone de manifiesto que el pintor Julio Romero de Torres no se equivocó al escogerla como sujeto principal de su pintura.